THEATRE: THE BUILDING

 

versión española

 

UNDER CONSTRUCTION

 

En Roma hubo varios teatros que convivieron al mismo tiempo.  El teatro de Pompeyo fue finalizado en el año 55 a. C. al nordeste del circo Flaminio en el Campo de Marte y su forma semicircular todavía es visible en la Piazza di Grotta Pinta; su diámetro tenía unos 160 metros y albergaba unas 40.000 localidades –loca-, es decir, 27.000 asientos.  El teatro Balbo fue construido en el año 13 a. C. bajo el actual monte dei Cenci y contaba con 11.510 localidades para 7.700 asientos.  Por último, ideado por los arquitectos de Julio César y concluido por los de Augusto, tenemos el teatro Marcelo, actual Palacio Sermonetta, al pie del Capitolio; tenía 150 metros de diámetro con 20.500 localidades, para 14.000 asientos; de este teatro es visible la estructura externa en mármol travertino con dos niveles de arcadas –originalmente contaba con 3 niveles con 42 arcos cada uno-, sobre las cuales se encuentra un último piso perteneciente al citado palacio.  Aunque las cifras de espectadores son elevadas, sobre todo si las comparamos con los teatros actuales y de los tres último siglos, entre los tres teatros romanos lograban albergar a unos 50.000 espectadores, poco si lo comparamos con el Circo Máximo que por sí solo albergaba a 255.000; sin duda, estas cifras son índice del grado de aceptación de unos y otros ludi.

 

Exterior of the Theatre Marcelus (Roma). (Foto: Roberto Lérida Lafarga 27/12/2004)

 

 

 

De manera general, los emperadores apoyaron y financiaron la construcción y remodelación de los teatros a lo largo del imperio –en gran medida como símbolo de poder, junto con anfiteatros, si bien apenas se construyeron circos a lo largo del imperio-, así como sufragaron los gastos de las representaciones.  Todos estos gastos de construcción y representación eran elevadísimos, sobre todo porque el período de representaciones duraba medio año, entre abril y noviembre –entre los ludi Megalenses y los ludi Plebei-.  Como ejemplo, podemos decir que el teatro de Pompeyo fue restaurado por los emperadores Domiciano, Diocleciano y Honorio y por el rey ostrogodo Teodorico entre los años 507 y 511 d. C.

 

 

 

Un teatro, como edificio, se compone básicamente de las siguientes partes: una escena (3) –scaena del griego σκήνη-, delante de la cual hay una orquesta (1) -orchestra del griego ρχεστρα- alrededor de la cual y en pendiente se extiende el graderío (2) –cavea-; dos entradas laterales (5) –llamadas parodos del griego πάροδος- permiten al público acceder a las gradas y a los actores pasar a la orquesta y a la escena.  La escena puede dividirse en proscenio (4) –proscaenium-, una plataforma en la parte de delante de la escena donde los actores llevaban a cabo la mayor parte de su actuación, en frons scaenae (7),  un “frente de escena”, es decir, una fachada que podía servir de decoración, en hiposcenio –hyposcaenium-, un subterráneo donde guardar las máquinas de la tramoya, y en postcenio (6)  –postscaenium-, lo que está detrás de la escena y que era utilizado de vestuario.

     

Arquitectónicamente los teatros romanos eran herederos de los teatros griegos, si bien introdujeron modificaciones que los hacen algo distintos: los griegos siempre los construyeron aprovechando las laderas de las montañas, mientras que los romanos, gracias al uso del hormigón –opus caementicium-, fueron capaces de levantarlos enteros cuando no disponían de una colina donde apoyarlos; la orchestra es completamente circular en los griegos, mientras que es semicircular en los romanos; la cavea –graderío- es mayor que un semicírculo en los teatros griegos y se accede a ella por escaleras, mientras que en los romanos es semicircular y se accede a ella por vomitoria y escaleras interiores; las entradas laterales  para acceder a la orchestra y a la cavea son descubiertas en los teatros griegos, mientras que en los romanos son cubiertas y sobre ellas suele haber palcos para autoridades; la escena  es un edificio que está pegado tangencialmente a la orchestra en los teatros griegos, mientras que en los romanos, de mayor tamaño, está pegado a la orchestra con una dimensión del radio de la circunferencia que trazaría la orchestra; el proscenio  en los teatros griegos era una plataforma de 3 o 4 metros de altura delante de la escena donde los actores actuaban, mientras que en los romanos la plataforma sólo tiene 1.50 metros; por último, los teatros romanos tenían poscenio, hiposcenio, frons scaenae y pórtico (9) , junto al teatro, donde podían guarecerse los espectadores en caso de lluvia.  Detrás del teatro podía haber un templo, un peristilo (8) o algún edificio público anexo.

 

Plan of a Roman theatre according to Vitruvius.

 

 

 

En los teatros también había una división de asientos en función de la clase social y el cargo político que se utilizara: las autoridades se sentaban en las primeras filas pegadas a la orchestra; las catorce filas siguientes se reservaban para los pertenecientes al orden ecuestre; además, había puestos reservados previo pago, cuya cesión podía venderse o alquilarse a su vez; por lo general extranjeros y esclavos no eran admitidos en el teatro; los plebeyos solían acudir la noche anterior al espectáculo para asegurarse un buen sitio.

 

 

 

La escasez de restos de los teatros de Roma –sólo el de Marcelo- se compensa con la gran cantidad de teatros romanos a lo largo del imperio de los cuales sobreviven restos en mayor o menor medida y en mejor o peor calidad.  Uno de los más imponentes e importantes es el teatro romano de Arausio (hoy Orange, Francia) que tiene conservada intacta su frons scaenae y ha sido rescatado para celebraciones durante el buen tiempo.

 

Theatre of Arausio (nowadays  Orange, France).  (Photo: Roberto Lérida Lafarga 09/08/2007)

 

 

 

Actualmente en España tenemos constancia de más de 20 teatros romanos ya excavados y la existencia de otros tantos perdidos por la evolución dell urbanismo de las ciudades donde se ubicaban.  Destacan los de Emerita Augusta (Mérida), Carthago Nova (Cartagena), Tarraco (Tarragona), Italica (Sevilla), Segobriga (cerca de Saelices, Cuenca), Saguntum (Sagunto, Valencia), Clunia (Coruña del Conde, Burgos), y en peor estado los de Acinipo (Ronda la Vieja, Málaga), Baelo Claudia (Tarifa, Cádiz), Carteia (San Roque, Cádiz),  Gades (Cádiz), Pollentia (Alcudia, Mallorca) o el de Urso (Osuna, Sevilla).

 

Theatre of Segóbriga (near Saelices, Cuenca).  (Photo: Roberto Lérida Lafarga 12/04/2005)

 

 

 

En Aragón se conservan restos de dos teatros, uno en Caesar Augusta y otro en Bilbilis Augusta: mientras que el primero está construido al estilo romano, el segundo está levantado aprovechando la inclinación de una colina.

 

A view of the Roman theatre of Bilbilis Augusta.  (Photo: Roberto Lérida Lafarga 21/08/2004)

 

 

 

 

 

SOURCES:

- AA. VV.: Roma. Guía Acento, Madrid, 2002

- ALBERICH, Joan et alii: Griegos y Romanos, Madrid, 1989

- CARCOPINO, Jerôme: La vida cotidiana en Roma en el apogeo del Imperio, Madrid, 1993

- CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998

- GABUCCI, Ada: Roma, Barcelona, 2006

- PAOLI, Ugo Enrico: URBS.  La vida en la Roma Antigua, Barcelona, 1990