LOS CULTOS DOMÉSTICOS

 

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Los cultos domésticos eran celebrados básicamente por los patricios y se fundamentaban en la creencia en la inmortalidad del alma.  Dentro de estos cultos familiares había varios grupos de divinidades.  Roma estaba dividida en tribus y gentes –gens es un término genérico para designar familia en un sentido extenso del mismo; Ernout y Meillet en su diccionario etimológico del latín dicen que es “el grupo al que pertenecen todos aquellos vinculados por vía masculina a un primer ancestro masculino y libre”-. Pues bien, el primer fundador de una gens es venerado por toda su gens

En un lugar de la casa, generalmente el atrio, se construía una pequeña capilla denominada lararium o sacrarium, que solía consistir en un altar –ara- con el fuego de la casa, del hogar, -focus patrius- que debía permanecer siempre encendido, y con una hornacina donde se depositaban pequeñas figuras de barro o cera que representaban al dios del hogar –lar familiaris- y a los dos dioses de la despensa y de la casa en general –Penates-.  A los Lares y a los Penates se les ofrecían flores y sacrificios.  La triada compuesta por diosa del hogar, Vesta, los Lares y los Penates era denominada conjuntamente como Lares familiares.

 

 

Armario de madera con lararium encontrado en Herculano (Italia) y lararium con celosía de madera de la Casa de Menandro en Pompeya (Italia).  Dibujos  procedentes de CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.

 

 

 

Por otro lado, cada individuo varón, desde su nacimiento hasta su muerte, era protegido por su Genius, representado por una serpiente –símbolo fálico-; a las mujeres se les asignaba como protectora directamente la diosa Juno.

 

Estatuillas usadas como exvotos a Minerva en su santuario en Turiaso (Tarazona).  El aspecto de las estatuillas de un lararium sería muy semejante al de éstas. 

Museo Provincial de Zaragoza.  (Foto: Roberto Lérida Lafarga 03/01/2008)

 

Estatuilla que representa a un genius del hogar.  Museo Arqueológico Nacional. Madrid.

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 10/07/2007)

 

 

 

Dentro de los cultos domésticos también se encontraba el culto de los muertos; parece que por influencia etrusca los romanos poseían cierto temor por las almas de los muertos a las que consideraban peligrosas y maléficas, de manera que se llevaban a cabo ritos para apaciguarlas; en casa se honraba a los Manes –las almas de los difuntos-, ofreciéndoles flores y alimentos en el día del cumpleaños del respectivo difunto para que sus almas no anduvieran errantes y en desasosiego y no llegaran a convertirse en espíritus de nociva influencia; de hecho, en los funerales de los miembros de la familia se llevaban figuras de cera o máscaras que representaban a estos Manes.  De manera pública, relacionados con los Manes, se celebraban las Feralia durante nueve días en los cuales no se podían celebrar matrimonios y los templos permanecían cerrados.  Además, el idus de Mayo -15 de Mayo- se celebraba una ceremonia fúnebre -Lemuria- para alejar los maleficios de los espectros, básicamente de dos tipos: las larvae, almas de los criminales o sus víctimas, y lemures, espantosos fantasmas de los muertos; estas Lemuria duraban seis días con prácticas religiosas durante tres noches completas y finalizaban el idus de Mayo arrojando al río Tíber desde el Puente Sublicio treinta maniquíes de mimbre representando a ancianos y a estas almas.

 

Pequeño altar (unos 5 cm de alto) para el culto doméstico. 

Museo Provincial de Zaragoza. (Foto: Roberto Lérida Lafarga 03/01/2008)

 

 

 

De manera general, las lápidas con inscripciones funerarias solían comenzar con la fórmula Diis Manibus, con frecuencia con su correspondiente abreviatura D M, cuyo significado sería "dedicado o consagrado a los dioses Manes".

 

Urna funeraria con la indicación Dis Manibus

Museo de las Termas de Roma.   (Foto: Roberto Lérida Lafarga 31/12/2004)

 

Inscripción funeraria romana en el Museo Nacional de Arqueología de Tarragona.

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 06/06/2008)

Texto:  D(iis) M(anibus) S(acrum) L(ucio) VAL(erio) REBURR(o) FRUMENT(ario) LEG(ionis) VII G(eminae) P(iae) F(elicis) STIP(endiorum) X VIXIT ANN(is) XXIIII MENSIB (us) IIII DIEB (us) XVIII VALERIA CALLISTE MATER MISERA FILIO PIENTISSIMO

Traducción:  "Tumba dedicada a los Dioses Manes.  Valeria Caliste, desgraciada madre, a su piadosísimo hijo, Lucio Valerio Reburro, aprovisionador de trigo de la Legión VII Gemina Pía Felix, en su décimo año de servicio, que vivió 29 años, 4 meses y 18 días".

 

 

 

En la celebración de todos estos ritos privados y domésticos no intervenía ningún tipo de sacerdote, sino que era el padre de familia –paterfamilias- el encargado de realizarlos y el encargado de transmitir a sus hijos varones los ritos; además, enseñaba a la familia las oraciones, los himnos y las ceremonias.

 

Jarra de cerámica para ritos domésticos con falos como signos apotropaicos. 

Museo del Foro de Cesaraugusta.  (Foto: Roberto Lérida Lafarga 28/04/2008)

 

 

 

 

 

FUENTES:

- CARCOPINO, Jerôme: La vida cotidiana en Roma en el apogeo del Imperio, Madrid, 1993

- ESPINÓS, Josefa et alii, Así vivían los romanos, Madrid, 1987

- HACQUARD, Georges: Guía de la Roma Antigua, Madrid, 2003

- PAOLI, Ugo Enrico: URBS.  La vida en la Roma Antigua, Barcelona, 1990