LA RED VIARIA ROMANA

EN HISPANIA Y ARAGÓN

 

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En Hispania, una provincia prontamente romanizada y pacificada, la construcción de la red viaria obedeció más bien a otras razones que las meramente militares; obviamente una razón era agilizar el afianzamiento de ese proceso de romanización; otra, el activar y agilizar las comunicaciones, favoreciendo los intercambios de mercancías dentro de la península Ibérica y también con las demás provincias del imperio, sobre todo con las occidentales; por último, era una forma de control fiscal y de acelerar la recaudación de impuestos y la distribución de los mismos en los municipios y su asignación al estado y al emperador.

 

 

 

No obstante, dotar de calzadas a un territorio relativamente extenso como Hispania y con su peculiar orografía e hidrografía no fue fácil, ya que las dificultades técnicas fueron grandes.  La construcción de las calzadas romanas en Hispania se comenzó, sin duda en época republicana, pero no será hasta Augusto, hasta los emperadores hispanos –Trajano y Adriano- y finalmente hasta época de Caracalla en el siglo III d. C. cuando el sistema se reactivó y concluyó.

 

 

 

Lógicamente la red viaria romana en Hispania se organizaba en torno a los grandes núcleos de población a través de los cuales o desde los cuales partían las distintas vías.  Había dos ejes claros de norte a sur: la via Augusta al este, de Tarraco (Tarragona) a Carthago Nova (Cartagena) y la vía de la Plata al oeste, de Emerita Augusta (Mérida) a Asturica Augusta (Astorga); al mismo tiempo había otros dos ejes perpendiculares de este a oeste, uno desde Asturica Augusta (Astorga) a Caesar Augusta (Zaragoza) al norte y otro desde Carthago Nova (Cartagena) a Hispalis (Sevilla) al sur; de estos ejes principales se derivaban vías secundarias hacia el interior y hacia la costa; junto a ellos la continuación de la via Domitia que comunicaba Hispania con Italia y Roma, atravesando la península Ibérica de este a oeste (desde Tarraco, por Caesar Augusta, hasta Legio VI Gemina –León- y Asturica Augusta –Astorga-).  Lógicamente, los grandes núcleos de población, sobre todo si eran capital de conventus iuridicus –división jurídica que Octavio Augusto aplicó a algunas provincias de su imperio, entre ellas las de Hispania-, también funcionaron como centros de redes secundarias y terciarias de comunicación, realizándose así una distribución radial de estas vías. 

 

Mapa según BRAVO, Gonzalo: Hispania. La epopeya de los romanos en la península, Madrid, 2007

 

 

 

Además, hay que tener en cuenta que algunas ciudades del interior contaban con puertos fluviales más o menos importantes, por lo que funcionaban como centros de abastecimiento y distribución de mercancías.  Es el caso de Hispalis (Sevilla), Córduba (Córdoba); Caesar Augusta (Zaragoza) o Santarém (en Portugal).  Es evidente que estas vías fluviales, como extensiones de las vías marítimas, suponían una comunicación más fluida y rápida que las comunicaciones terrestres.

 

 

 

Estas rutas secundarias se construyeron posteriormente; de entre ellas podemos citar en el noroeste las que unía Lucus Augusti (Lugo) con Brigantium (La Coruña) o con Bracara Augusta (Braga, en Portugal) hasta Olisipo (Lisboa); en el sur, la que unía Emerita Augusta (Mérida) con Hispalis (Sevilla), llegando hasta Gades (Cádiz); o en el interior la que unía las dos mesetas desde Caesar Augusta (Zaragoza) a Emerita Augusta (Mérida) por Segontia (Sigüenza), Complutum (Alcalá de Henares) y Toletum (Toledo).

 

 

 

Aragón pertenecía al conventus iuridicus de Caesar Augusta, ciudad que poseía puerto fluvial; ello hizo que Caesar Augusta ocupara un lugar privilegiado para las rutas comerciales tanto terrestres como fluviales –y marítimas-; es por ello que la red viaria romana en Aragón también se articulaba ya entonces de una forma radial a partir de un punto central que era Caesar Augusta.

 

 

Mapa de las calzadas del conventus iuridicus Caesaraugustanus, según MAGALLÓN BOTAYA, M.ª Ángeles: “Cronología de la red viaria del Convento Caesaraugustano, según los miliarios”, en AA. VV.: Estudios en homenaje al Dr. Antonio Beltrán Martínez, Zaragoza, 1986, pp. 621-631

 

 

 

De las calzadas romanas a su paso por el actual Aragón nos han quedado varios tramos en mejor o peor estado y un número interesante de miliarios.

 

Vía romana de Caesar Augusta (Zaragoza) a Pompaelo (Pamplona)
     

Tramo de la calzada romana entre Caesar Augusta y Pompaelo en el término de Castejón de Valdejasa (Zaragoza); en la foto pueden observarse las rodadas que los carruajes dejaron sobre la vía, convirtiéndose finalmente en auténticos surcos. 

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 10/11/2008)

Click aquí para ver cómo llegar a esta calzada.

 

Museo Provincial de Zaragoza.

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 03/01/2008)

Miliario de Sora, encontrado en los montes de Sora, cerca de Castejón de Valdejasa (Zaragoza), en la calzada romana que comunicaba Caesar Augusta (Zaragoza) con Pompaelo (Pamplona) en la milla XXVI o XXVII del recorrido (38 kms. desde Zaragoza); esta calzada fue trazada por el emperador Augusto con sus legiones VI Victrix y X Gemina para asegurar una rápida comuicació con el valle del Ebro y Cantabria. El miliario está datado en el año 32 d. C:, lo que demuestra la intervención del emperador Tiberio en la calzada.  EL texto dice:  TIBERIUS CAESAR DIV(I) AUG(USTI) F(ILIUS), DIV(I) IULI N(EPOS), AUGUSTUS, PONTIFEX MAXIMUS, CO(N)S(UL) V, IMPERATOR VIII, TRIBUNICIA POTESTAS XXXIV, MILIA XXVI- (Traducción: "Tiberio César Augusto, hijo del divino Augusto, nieto del divino Julio, Pontífice Máximo, Cónsul por quinta vez, Emperador por octava vez, habiendo obtenido la Potestad Tribunicia por trigésimo cuarta vez,  milla XXVI(I)").   

 

     

 

   

FUENTES:

- BRAVO, Gonzalo: Hispania. La epopeya de los romanos en la península, Madrid, 2007

- MAGALLÓN BOTAYA, M.ª Ángeles: “Cronología de la red viaria del Convento Caesaraugustano, según los miliarios”, en AA. VV.: Estudios en homenaje al Dr. Antonio Beltrán Martínez, Zaragoza, 1986, pp. 621-631