MOBILIARIO

 

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El mobiliario es uno de los aspectos menos atestiguados de las viviendas romanas, ya que, aparte de ser escaso, los materiales con los que estaban hechos no auguraban un largo futuro:  la madera se pudre y apenas han llegado hasta nuestros días armarios de madera y los que tenían incrustaciones de metales preciosos –oro, plata, bronce- o piedras preciosas –rubíes, zafiros, etc.- eran destruidos para aprovechar estas valiosas piezas.

 

 

 

El mobiliario básico de una casa solía consistir en un lecho para dormir, para comer, para recibir visitas, para leer, para escribir, etc.  Los humildes eran simples camastros adosados a la pared cubiertos por un colchón de paja; a partir de ahí se tenían cuantos se estimaran necesarios o se pudieran, pudiendo ser individuales –lectuli-, de dos plazas para el matrimonio –lectus genialis-, de tres plazas para el comedor –triclinia- y hasta de seis plazas; todos estos lechos podían ser de bronce, de madera tallada más o menos exótica, mixtos de madera y patas de bronce, con incrustaciones de oro, plata, etc. 

 

Lechos, uno de madera y otro de cuero y madera encontrados en Herculano (Italia).  Fotos procedentes de CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.

 

 

 

Reconstrucción del triclinium de la domus de la calle Añón (s. I d. C.) con su correspondiente mobiliario, procedente de Caesar Augusta. 

Museo Provincial de Zaragoza.

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 3/1/2008)

 

Reconstrucción ideal de una cena en una domus romana según CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.

 

También usaban mesas, pero no de cuatro patas como las que conocemos, sino mensae, consolas de mármol apoyadas sobre un pie con funciones variopintas.  No obstante se distinguen hasta cinco tipos de mesas todas de origen griego: rectangulares con tres patas; rectangulares con cuatro patas; redondas con tres patas zoomórficas; cuadradas o rectangulares con un solo soporte central y cuadradas o rectangulares con soportes en los dos extremos tallados con forma de animal.

     

Diversos tipos de mesas, las dos primeras encontradas en Pompeya (Italia) y la tercera hallada en Herculano (Italia). 

Fotos procedentes de CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.

 

Evidentemente se usaban sillas o asientos, aunque hacían casi todo tumbados; así se conoce la silla con respaldo y brazos –thronus-, reservado a las divinidades, la silla con respaldo inclinado –cathedra-; más usuales eran los bancos para sentarse –scamna-, los taburetes –subselia- o las sellae plegables que llevaban consigo a todas partes, como la sella curulis, la silla curul de los magistrados, que podían llegar a ser magníficas, de marfil, oro, etc. 

     

Diversos tipos de sillas encontradas en Pompeya (Italia): taburete, banco y sella curulis

Fotos procedentes de CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.

 

 

 

 

Los armarios eran bastante simples: una caja rectangular con estantes en el interior, montada sobre una patas y con puertas con cuarterones.   Estos arcones con frecuencia eran fijados al muro de la vivienda y servían para guardar ropa –arcae vestariae-, dinero y objetos preciosos –arcae aeratae-, etc.  Otro tipo más sofisticado presentaría columnas y frontón, semejando un templo.

 

Arcón-caja fuerte de madera, forrado de bronce y hierro encontrado en Pompeya (Italia).  Foto procedente de CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.

 

 

 

 

Armario de madera con lararium encontrado en Herculano (Italia) y lararium con celosía de madera de la Casa de Menandro en Pompeya (Italia).  Dibujos  procedentes de CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.

 

Arcón de madera de forma prismática con cuatro patas -0,95 m. de ancho x 0,89 m. de alto-; en su frente está recubierto de placas –crustae- de bronce con figuras de dioses –Apolo, Abundancia y Mercurio arriba y Eros y Silenos abajo- y está tachonado con clavos de hierro (s. I d. C.); procedente de Municipium Turiaso (Tarazona, Zaragoza).  Museo Provincial de Zaragoza

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 3/3/2008)

 

 

 

El resto del mobiliario consistía en fundas para los asientos y los lechos, alfombras, cubrecamas, cojines, arcones, etc.

 

 

 

 

 

Fuentes:

- AA. VV.: Museo de Zaragoza.  Guía, Zaragoza, 2003

- CARCOPINO, Jerôme: La vida cotidiana en Roma en el apogeo del Imperio, Madrid, 1993

- CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998