MAUSOLEO DE LOS ATILIOS

 

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Mausolo, rey de Caria que vivió en el siglo IV a. C., fue honrado a su muerte por su mujer, Artemisia, con la construcción de un imponente edificio funerario en la ciudad de Halicarnaso que fue considerado una de las sietes maravillas de la Antigüedad.  En honor a este rey, todos los edificios funerarios mayores que una mera tumba, ricamente ornamentados o en los que se pretende hacer una obra de arte reciben el nombre de Mausoleos.  Del Mausoleo del rey Mausolo sólo quedan algunas estatuas y elementos arquitectónicos, conservados algunos de ellos en el British Museum de Londres.

     

 

Caballo y estatua de hombre y mujer (Mausolo y Artemisa) procedentes del Mausoleo de Halicarnaso.  British Museum, Londres

(Fotos: Roberto Lérida Lafarga 21/7/2007)

 

También llamado el "Altar de los Moros", el Mausoleo de los Atilios es un monumento funerario que se encuentra en el término municipal de Sádaba.  Del edificio original sólo se conserva la fachada principal; albergó los restos fúnebres de tres generaciones de una misma familia o gens hispanorromana, los Atilios.  Su datación es dudosa, ya que los motivos artísticos y arquitectónicos parecen apuntar al siglo III d. C, pero por la epigrafía esta fecha podría retrotraerse hasta mediados del siglo II d. C., quizás con el apogeo de la dinastía Antonia.

 

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 3/11/2007)

 

 

 

El hecho de que el mausoleo se encuentre lejos del núcleo habitado se debe a que, de manera general, los romanos o sus cenizas no podían ser enterrados dentro de los límites de sus ciudades, salvo algunas excepciones como los niños menores de 10 días –pues no se les reconocía existencia legal- o a los generales que habían participado en batallas.  Es por ello que los enterramientos solían realizarse a lo largo de las vías de comunicación a la salida de las ciudades, de manera que los pudientes levantaban visibles tumbas y mausoleos para ser vistos por los viandantes.

En el caso del Mausoleo de los Atilios, éste se encontraba en la vía romana que comunicaba Caesar Augusta con Pompaelo, atravesando las actuales Cinco Villas. 

     

Tumba de Cecilia Metela en la Via Appia, en Roma

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 29/12/2004)

 

Les Alyscamps, en Arelate (hoy Arlés, en Provenza, Francia), es un conjunto arqueológico formado por tumbas romanas situadas a las afueras de la ciudad en las orillas de la antigua Via Domitia que comunicaba Roma con Hispania a su paso por la Galia.

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 10/8/2007)

 

 

 

El carácter de este mausoleo, un edificio rico y bien adornado, evidencia su pertenencia a una familia pudiente de la zona.  La familia de los Atilios debió ser una familia oligárquica de la zona, miembros de las elites municipales, probablemente, gracias a la posesión de un gran latifundio con explotación de cereal; seguramente ocuparon cargos en las magistraturas locales.  Pertenecían a la tribu Quirina –una de las 35 tribus en las que estaban divididos los ciudadanos romanos-; en los municipios fundados por los flavios la tribu Quirina era preponderante; sin embargo en los municipios augústeos lo era la tribu Galeria.  Las inscripciones del mausoleo serían testimonio de la transformación de Segia y Tarraca en municipios latinos en época de los emperadores flavios y se han tomado como referente para su datación, a finales del siglo I d. C., si bien la teoría más sostenida es que es un monumento de la primera mitad del siglo II d. C.

En cuanto al edificio en sí, se plantea que sería un recinto a cielo abierto con un altar en el centro bajo el cual estarían los cuerpos enterrados.  De él se conserva la fachada principal con 9,20 metros de largo y una altura de 4,72 metros.  Esta fachada se divide en cinco nichos o pseudos-hornacinas protegidas por arcos de medio punto con molduras y flanqueadas por pilastras decoradas.  El entablamiento por encima de las pseudo-hornacinas sigue el orden jónico: arquitrabe con molduras de fasciae o tenias, y friso con tres inscripciones sobre tres de las hornacinas –central y laterales- y bajo tres tímpanos; en medio, una cornisa profusamente decorada.  Esta fachada es una de las joyas ornamentales del arte funerario romano en la península Ibérica.  La decoración alcanza a toda la fachada y a todos sus elementos constructivos, evitando la repetición  la monotonía.  Las pilastras se llenan de motivos vegetales: acanto, vid con pámpanos y racimos, hojas lanceoladas y frutos espigados; capiteles de las pilastras con hojas de acanto; en las hornacinas, pátera y ascia –hacha o azadón- como símbolo de lugar sagrado, Medusa –elemento helenístico vinculado con las fuerzas de la naturaleza y con el mundo de ultratumba- y un águila como símbolo de la apoteosis. Entre las pilastras, sobre los vanos de las hornacinas, cuelgan guirnaldas, unas de frutos y otras de laurel que simulan las ofrendas a los muertos, como referencia a la eterna primavera y a la felicitas temporum ("la felicidad de los tiempos").

     

 

Detalle de la decoración de dos de las hornacinas del Mausoleo

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 3/11/2007)

 

En el mausoleo se conservan tres inscripciones debajo de los tres tímpanos o frontones triangulares.  En ellas aparecen los nombres de tres miembros de una familia: Cayo Atilio Genial, Lucio Atilio Festo –hijo del anterior- y Atilia Festa –hija del anterior y nieta del primero, que fue la que se encargó de mandar construir el mausoleo-.

 

Texto de la Inscripción

 

C(aio) ATILIO L(ucii) F(ilio), QVIRINA (tribu) GENIALI /

ATILIA FESTA AVO(lo)

 

 

(Fotos: Roberto Lérida Lafarga 3/11/2007)

Nuestra traducción

Atilia Festa a su abuelo Cayo Atilio Genial, hijo de Lucio, de la tribu Quirina

 

Texto de la Inscripción

 

L(ucio) ATILIO C(aii) F(ilio) QVIRINA (tribu) FESTO /

ATILIA FESTA PATRI OPTIMO

 

 

(Fotos: Roberto Lérida Lafarga 3/11/2007)

Nuestra traducción

Atilia Festa a su excelente padre Lucio Atilio Festo, hijo de Cayo, de la tribu Quirina

 

Texto de la Inscripción

 

ATILIA L(ucii) F(ilia) FESTA ET SIBI /

SE VIVA FECIT

 

(Fotos: Roberto Lérida Lafarga 3/11/2007)

Nuestra traducción

Atilia Festa, hija de Lucio, estando viva, lo hizo (el mausoleo) también para sí

 

 

 

Fuentes:

- ORTIZ PALOMAR, M.ª Esperanza y PAZ PERALTA, Juan Ángel: Los Bañales (Uncastillo).  Los Atilios.  La Sinagoga (Sádaba), Zaragoza, 2005

- ORTIZ PALOMAR, Esperanza: “Los Bañales (Uncastillo).  El tiempo ausente del espacio vigente.  Baños Romanos”, en AA. VV.: ArquEJEAlogía.  Ejea de los Caballeros y las Cinco Villas, de la Prehistoria a la Antigüedad Tardía, Zaragoza, 2006