LA ESCULTURA ROMANA

Texto: M.ª Carmen Calonge Moreno

(Licenciada en Historia del Arte y Profesora de Enseñanza Secundaria de Geografía e Historia )

 

 

1. Características y elementos formales.

  1. Doble influencia:

- etrusca:

o  influyó en su concepto del retrato funerario, que tendía al realismo, pese a que los rostros podían, a veces, parecer esquematizados y representarse sólo la cabeza o el busto del retratado (algo que el concepto orgánico de la escultura griega no podía aceptar).

o  en la realización de esculturas en bronce de animales, generalmente fantásticos, protectores de las tumbas en Etruria, y que en Roma sólo tuvieron carácter decorativo.

Nota: se desarrolla en círculos más amplios y populares.

 

Estatua de la Loba Capitolina de origen etrusco.  Museos Capitolinos de Roma. 

(Foto:  Roberto Lérida Lafarga 28/12/2008)

     

- griega (principalmente helenística):

o  tras la conquista de Grecia por Roma, ésta llena de admiración por la calidad y belleza de las obras que veía tendió a saquear las obras griegas primero, y posteriormente a llevarse a Roma a los escultores helenos como contratados o esclavos, que copiaban o reproducían esquemas compositivos y formales de las obras griegas.

o  en el gusto por la alegoría y los temas mitológicos, así como por el retrato, tanto realista como idealizado (Lisipo retratista de Alejandro Magno), y el relieve narrativo (friso de las Panateneas en Partenón, obra de Fidias).

Nota: se desarrolla en círculos más restringidos y cultos.

Por tanto, habrá una línea de arte popular y otra de arte culto, que coexistirán en el tiempo, aunque a veces se superponga una sobre otra como veremos en la evolución de los géneros.

 

Laocoonte y sus hijos, copia romana de un original helenístico.  Museos Vaticanos de Roma. 

(Foto:  Roberto Lérida Lafarga 30/12/2008)

 

 

 

2.     Dos aspectos peculiares y distintivos del mundo romano:

-  Marcado realismo (en ocasiones naturalismo) en sus retratos, en contraposición al idealismo de de la escultura griega. La razón principal nos es desconocida, pero debemos asociarla de nuevo a la influencia etrusca en su propio sustrato territorial, así como al carácter práctico del hombre romano, que le lleva a realizar una plástica en la que las personas y las cosas fueran reconocibles.

-  Técnica muy desarrollada de sus relieves.

 

 

Retratos realistas de ciudadanos republicanos.  British Musum de Londres.

(Foto:  Roberto Lérida Lafarga 21/07/2004)

 

 

 

3.     En general, subordinación de la escultura a la arquitectura que ahora encuentra nuevos soportes (arcos de triunfo, columnas conmemorativas, el sarcófago).

4.     Materiales y técnicas: bronce, piedra (dentro de ella el mármol), trabajados según las técnicas ya conocidas de la cera perdida y la talla respectivamente.

5.     Temas:

- El Hombre, pero no bajo la idealización griega, sino de carácter realista.

- Representaciones de animales fantásticos.

 

Arco de Septimio Severo, en el Foro Romano al pie del Capitolio. 

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 28/12/2004)

 

 

 

6.     Géneros:

- El retrato:

          . de busto (Representación escultórica que sólo reproduce la cabeza y la parte superior del tronco. Hasta época republicana suelen ser sólo cabezas, partir de entonces se representarán los hombros y posteriormente se descenderá hasta el diafragma):

           . cuerpo entero: aunque tenemos ejemplos ya en época republicana, en los primeros siglos del Imperio se difundieron imágenes del emperador, como forma de propaganda en las que aparece:

     . como pontífice máximo: con la cabeza cubierta

     . divinizado como Júpiter: desnudo.

     . como héroe militar: a pie o a caballo.

El relieve:

             . histórico-narrativo de origen griego.

        . en los sarcófagos.

 

 

 

2. Géneros y evolución.

2.1. El Retrato.

Aunque ya conocemos ejemplos y precedentes griegos el retrato romano entronca con la tradición etrusca en varios aspectos:

- Suelen ser representaciones de busto.

- Tienen su origen en las imagines maiorum o mascarillas de difuntos hechas de cera o yeso y tomadas directamente de la cara del difunto (su realización en Etruria tiene un componente religioso y funerario: su temor a la muerte. Para superarlo necesitaban creer que el difunto no había muerto en realidad, sino que vivía en otra vida. De ahí la importancia a la fidelidad a los rasgos faciales y a integrarlos en escenas cotidianas , que se adaptan perfectamente al espíritu romano y que explican la capacidad de realismo físico y gestual romano.

No obstante, y dado el origen funerario de dichas imagines,  presentan todavía rigidez gestual y cierto aspecto inerte al que el romano añadirá elementos nuevos, pues tan importante como el realismo físico es su profundidad psicológica.

Su realización estuvo reservada al principio a los patricios, pero posteriormente se extenderá también a los plebeyos, siendo frecuente el uso de materiales más duros y, por tanto, más duraderos, como la terracota (arcilla modelada y cocida en el horno, que permite trabajar con más rapidez y espontaneidad, y plasmar con mayor rapidez los modelos. Ya utilizada ampliamente por los etruscos).

 

 

 

Evolución:

1. Época republicana (s. VI a. C.): orígenes etruscos y helenísticos. Cabría aplicar todas las características y valores vistos en el retrato funerario etrusco, su más inmediato deudor, realizando, por tanto, retratos fidedignos, casi nunca idealizados, y que reflejan el parecido físico, aunque ahora se añade el componente psicológico.

Esta fidelidad a lo etrusco se debe a que durante la República el ideal de vida del patricio romano todavía rechazaba la influencia extranjera y todo aquello que debilitara sus costumbres, incluido el arte, y además a que Grecia todavía no había sido conquistada y sus valores, aunque no del todo desconocidos, no habían sido asimilados. No obstante, matizaremos diciendo que debido a la tendencia al realismo de la estatuaria griega en el s. II a. C., es difícil precisar qué puede haber en ellos de etrusco o de helenístico, a excepción de la dureza de trazos y de expresión que es genuinamente romana.

Como habrás imaginado la función que mueve al patricio es la de inmortalizar sus propias efigies, entroncando con la función propagandística que muestra el poder en el ámbito de la arquitectura.

Ej.1: Busto de Junio Lucio Bruto (cabeza de bronce sobre busto renacentista, primera mitad s. III a. C. Museo Capitolino en Roma.).

Ej.2: Retrato de César.

Otros: Retratos de Popeyo y Cicerón.

 

 

Retratos de Junio Lucio Bruto (Museos Capitolinos de Roma) y de Cayo Julio César (Ashmolean Museum de Oxford).  (Fotos: Roberto Lérida Lafarga 28/12/2004 y 03/08/2006)

 

 

 

2. Época Imperial desde sus orígenes s. I a. C hasta finales de la dinastía Julia (68 d.C.): helenización. Las características propiamente romanas ceden cuando Augusto se proclama emperador y Roma alcanza una grandeza que quiere ser divina. En general, la nueva Roma, fascinada por Atenas, prefirió imitar a la época clásica griega, en la que ve un estupendo instrumento propagandístico para su quehacer político e imponiéndose así, de momento, a la influencia etrusca.

Por ello, los retratos oficiales tenderán hacia una mayor idealización propia del helenismo (retratos de cuerpo entero, modelos griegos, portan elementos simbólicos,...) e incluso muchos de los escultores son griegos.

Ej.3: César Octavio Augusto. Augusto Prima Porta.

Ej.4: Retrato del emperador Claudio. Museo Vaticano. Roma; quien divinizado en vida, exige una representación semidesnuda y coronado de laurel, y acompañado con los símbolos de los dioses, como el águila de Júpiter.

 

 

Estatuas de los emperadores Octavio Augusto (copia del Augusto de Prima Porta en el Museum of Classical Archaeology de Cambridge) y de Claudio (Museos Vaticanos de Roma). 

(Fotos: Roberto Lérida Lafarga 24/07/2007 y 30/12/2004)

 

 

 

3. Desde la dinastía Flavia (69-96 d.C.) hasta el s. IV: realismo romano. La tendencia helenizante se da en los ambientes cultos y oficiales, pero coexiste con una corriente más latina de carácter popular; esta última aflora cada vez más hasta que alcanza su plena madurez en época de Trajano, sustituyendo el idealismo por el realismo.

Ej. 5: Retrato-busto del emperador Trajano. Museo Británico. Londres. (Busto, realismo, profundidad psicológica...).

Ej. 6: Retrato-busto del emperador Adriano, con quien comienza a generalizarse el uso de la barba.

Ej. 7: Este realismo en el detalle se verá en lo sucesivo, como en el Retrato ecuestre de Marco Aurelio. c. 166. Museo Capitolino. Roma.

Ej. 8: Dama de la Permanente. S. I d. C. Museo Capitolino. Roma. Insiste en cómo la helenización del retrato no fue tan patente en este momento, especialmente fuera de los retratos oficiales, y menos aún, en los femeninos, donde los tocados y los distintos peinados quedan fielmente reflejados.

Ej. 9: ejemplo notable de este realismo sería el Retrato del emperador Caracalla, s. III d. C., del Museo de Berlín,  con la terrible expresión que refleja su carácter enloquecido y cruel.

 

 

Bustos y estatuas de los emperadores Trajano, Adriano y Caracala  (British Museum  de Londres).  (Fotos: Roberto Lérida Lafarga 21/07/2007)

 

 

 

 4. Desde la época de la anarquía militar (mediados del s. III d. C.) hasta el s. V: simplificación. Paulatinamente, por la decadencia y crisis en el imperio, y también por la influencia de un poderoso grupo de presión (los cristianos), se producen cambios:

- se va simplificando el modelo, que conduce, incluso, a un esquematismo excesivo.

- sin embargo, los rasgos se acusan mucho más; lo que favorece mayor expresividad (casi expresionismo) y comunicación psicológica.

Ej. 10. Así lo vemos en los retratos de Constantino, como el del Museo Capitolino en Roma, de casi 2,60 m de altura. En el que vemos ya una simplicidad, deshumanización y hieratismo que servirán de modelo a la estatuaria bizantina y medieval, lejos del realismo romano y más proclives al lenguaje de los símbolos.

 

Estatua-retrato del emperador Constantino (Museos Capitolinos de Roma).

  (Fotos: Roberto Lérida Lafarga 28/12/2004 y 03/08/2006)

 

 

 

 2.2. El relieve.

Aunque muy logrado en culturas anteriores alcanza en Roma una perfección desconocida hasta entonces. Se vincula generalmente a un marco arquitectónico  y tiene habitualmente un sentido narrativo.

 

 

 

2.2.1. El relieve histórico, narrativo o pictórico.

- El relato de un hecho siguiendo escenas en relieve tiene su origen en la escultura de Irán, y un precedente más inmediato en Grecia, tanto en Atenas (friso de las Panateneas) como en Pérgamo (altar de Zeus) en ya en pleno helenismo.

- Pero a diferencia del griego, el relieve romano se distingue por su voluntad histórica (temas históricos no ya mitológicos),  al servicio de la glorificación del presente y pasado de Roma, y del de sus promotores.

-  Además, el relieve romano destaca por su altísimo nivel técnico:

- Modelado preciso, definido, firme, táctil.

- Detallismo sorprendente, con la proliferación de detalles y aparición el paisaje tanto natural (árboles, ríos) como urbano.

- Capacidad perspectiva (Modo de representar en una superficie los objetos de manera que aparezcan en la forma y disposición en que se muestran a la vista en la realidad. Hay diferentes tipos: frontal,  por superposición de cabezas, caballera, lineal, aérea,...): se generan diferentes planos de profundidad de diferentes formas, especialmente aprovechando el diferente bulto de las figuras. Las figuras en primer plano se representan en alto relieve, mientras que las del segundo y tercer plano se realizan en medio y bajo relieve respectivamente, lo que además de a crear profundidad contribuye a dar un orden jerárquico a las figuras (las más importantes siempre delante).

- Ritmo compositivo y movimiento logrado a base de variar hasta el infinito las actitudes de los personajes, otorgándole a la narración gran riqueza gestual que la hace muy dinámica, además de intensa pues se observa, en general un abigarramiento compositivo que ha llevado a muchos autores a hablar de Horror Vacui.

 

 

 

Evolución:

1. Durante la República: conservamos pocos ejemplos destacables, pero algunos como el relieve del altar de Domitius Aenobarbus s. II a. C., que reproduce el sacrificio de un cerdo, un carnero y un toro, el artista sigue una ordenación helénica, pero el tratamiento de las figuras y los gestos son ya del gusto romano.

 

 

 

 

 

 2. Época Imperial desde sus orígenes s. I a. C hasta finales de la dinastía Julia (68 d.C.): helenización. Al término de la República se generaliza un tipo de relieve de origen helenístico en el que se recurre a efectos pictóricos, como la perspectiva y otros efectos de profundidad.

Ej 2. Obra cumbre de esta etapa es el Ara Pacis Augustae, 13-9 a. C. Palazzo Fiano, Campo de Marte. Roma., en donde el desfile de la familia imperial y su séquito nos recuerda el del friso de las Panateneas del Partenón ateniense, pero, mientras en éste las figuras caminan con naturalidad, aunque llenas de belleza ideal, en el Ara Pacis las figuras, de carácter más relista, caminan plenas de majestad imperial.

 

 

 

 

 

3. Desde la dinastía Flavia (69-96 d.C.) hasta el s. IV: realismo romano. En esta etapa, por razones ya comentadas, la imagen se hace más realista y se impone la tendencia a marcar los detalles que completan la narración del episodio.

Ej. 3: Relieves del Arco de Tito, 82 d. C. que conmemora el triunfo sobre los judíos, y donde además de mayor efecto de profundidad, los símbolos del templo de Jerusalén dan significado a la historia.

Ej. 4: Relieves de la columna de Trajano, ya en el s. II d. C. singulares no sólo por su soporte, sino porque ahora el gusto por el detalle y el relato de acontecimientos pormenorizados se impone se impone al interés por la perspectiva o la belleza.

Otros ej.: con la misma intención en el último tercio de siglo Marco Aurelio levantó en Roma otra columna, pero en ella los relieves son más acusados, olvidando todo vestigio de aquel relieve pictórico del siglo I.

 

Relieves del Arco de Tito en Roma.  (Fotos: Roberto Lérida Lafarga 28/12/2004)

 

 

 

4. Desde la época de la anarquía militar (mediados del s. III d. C.) hasta el s. V: simplificación en el relieve pictórico, triunfo del relieve aplicado a los sarcófagos (Caja de piedra en la que se excava para meter en ella un cadáver y que se cierra por su parte superior).

 

Sarcófago con temática militar  en el Palazzo Massimo alle Terme (Roma).  

(Foto: Roberto Lérida Lafarga  21/03/2008)

 

 

 

   2.2.2. El relieve aplicado al sarcófago. Es otra de las grandes aportaciones de Roma a la escultura. 

- Tiene como precedente, de nuevo al mundo etrusco, pueblo que por sus creencias religiosas y funerarias desarrollaron esta tipología; no obstante, la escultura se concentraba en la tapa de los mismos, y no sobre la cara vista  (generalmente iban adosados a muro) de la caja de piedra, que será donde los romanos concentren su producción relivaria.

- Proliferan a partir del s. II d. C. cuando, debido al aumento de simpatizantes del cristianismo y la difusión de la corriente filosófica estoica, comienza a sustituirse la tendencia de incinerar a los muertos por la de inhumar a los mismos.

- La tipología presenta variantes:

o  De friso único: cuando está decorada toda la cara vista con un único relieve.

o  De doble friso: cuando, a través de una moldura, dividimos las superficie en dos espacios compositivos.

o  Columnado: si la superficie queda dividida mediante columnillas.

o   De doble friso-columnado: mezcla de los dos sistemas de división anteriores.

o   De Imago Clipeata: cuando la imagen aparece dentro de un medallón, quedando el resto de la superficie decorada o no.

o   Estrigilado: cuando el campo compositivo aparece decorado con forma de “SS”.

-          La temática distingue entre los temas paganos y mitológico con relación funeraria, y los cristianos en los que distinguimos dos momentos:

- Antes del año 313 (Edicto de Milán): se utilizan temas neutros, aquellos que los cristianos interpretan en clave religiosa y los paganos en clave pagana. Ej: señor sentado en una silla explicando una doctrina (pagano: filósofo; cristiano: Cristo predicando). Es decir tenemos un nivel formal y otro simbólico.

- Después del año 313. La libertad religiosa favorece que los temas cristiano se multipliquen y la ambigüedad desaparezca.

Nota: en una época llevada por la proliferación de religiones mistéricas venidas de oriente, se da prioridad al tema, mensaje, sobre la calidad técnica.

 

Sarcófago paleocristiano de friso único de Castiliscar (340-350 d. C.).   Iglesia parroquial de Castiliscar (Zaragoza).  (Foto: Roberto Lérida Lafarga 3/11/2007)

 

Sarcófago columnado  en el Palazzo Massimo alle Terme (Roma).  

(Foto: Roberto Lérida Lafarga  21/03/2008)

 

Sarcófago paleocristiano estrigilado de Turiaso  (siglo III d. C.).   Museo Arqueológico de Tarazona.  (Foto: Roberto Lérida Lafarga  21/03/2008)

 

 3.Función y significado.

- Política y propagandística. La escultura, bien sea de bulto o relivaria, es un medio para comunicar a la sociedad el poder del Estado, bajo la forma de emperadores, senadores, narración de gestas y victorias, etc.

- Recordatoria. Procede de Grecia y trata de mantener vivo el recuerdo de un personaje o de una hazaña, y viene dada por el retrato y por el relieve histórico.