DOMUS

 

english version

 

Las fuentes clásicas, en concreto los Regionarios –listas de monumentos, casas, termas, etc. realizadas por funcionarios encargados de hacer los recuentos y estos listados a principios del siglo IV d. C.-, nos dan la división básica entre los dos distintos tipos de vivienda romana, ya que registran en Roma 1.797 domus y 46.602 insulae

 

 

 

Las domus serían las viviendas de los patricios, los ricos y los personajes influyentes; hacia las calles muestran muros macizos ciegos, sin ventanas, mientras que abren sus estancias hacia el interior, hacia un patio interior –atrio-, a veces porticado con columnas –peristylum-; concebida en sentido horizontal pues generalmente sólo tenía una planta, la domus estaba dividida en estancias de proporciones fijas y para usos determinados e incluso en orden invariable: vestibulum (especie de portal entre la calle y la puerta de entrada a la casa), fauces (pasillo de acceso principal), atrium (patio cuadrado o rectangular centro de la domus, donde su abertura al aire libre –impluvium- permitía la entrada del agua de lluvia y donde un depósito –compluvium- recogía esta agua), alae (ala del edificio, dos estancias que salen de dos lados opuestos del atrio, usadas originariamente para la entrada de agua, aire y comunicación con el exterior), triclinium (comedor en el que los invitados y los dueños de la casa comían recostados sobre lechos –triclinia-), tablinum (sala a modo de despacho donde el dueño de la casa recibía a su clientela), peristylum (patio o atrio aporticado con columnas) y cubicula (dormitorios).  Las conservadas en Pompeya tienen una superficie de entre 800 y 900 m2.

 

 

Planta de una domus típica según PAOLI, Ugo Enrico: URBS.  La vida en la Roma Antigua, Barcelona, 1990

 

 

 

Históricamente, las domus derivan del tipo de casa etrusca con un atrio central, pero con la influencia griega se convirtieron en lujosos edificios con jardines y peristilos –pórticos de columnas.  Las domus se organizaban como una serie de dormitorios agrupados en torno a tres de los lados del atrio con un pasillo de entrada desde el exterior hasta el atrio entre dos habitaciones delanteras.  El cuarto lado de la domus, opuesto a la entrada, lo ocupaban las habitaciones principales de la casa (triclinium y tablinum), la cocina y la antecocina.  En ocasiones, sobre todo en las domus urbanas, además de las estancias para los esclavos, podían contar con estancias abiertas al exterior y no comunicadas con el resto del edificio a modo de apartamentos que se alquilaban a gente trabajadora del propio edificio o de la zona para vivir o se alquilaban como  tabernae para cualquier tipo de comercio.

 

 

Reconstrucción del triclinium de la domus de la calle Añón (s. I d. C.), procedente de Caesar Augusta.  Museo Provincial de Zaragoza

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 3/1/2008)

 

 

 

En el atrio, en la entrada principal de la casa, se encontraba el lararium –altar dedicado a los dioses del hogar, lares (espíritus de los ancestros de la familia) y penates (guardianes de la despensa)- que recibían cada mañana una ofrenda.  El lararium consistía por lo general en un nicho u hornacina con pinturas o estatuillas de estos espíritus, si bien en ocasiones representaba un templo en miniatura.  Aquí se guardaban también los documentos de la familia y los objetos de valor.

 

Pintura pompeyana de un lararium representando a lares y penates.  Foto procedente de CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.

 

Lararium con celosía de madera de la Casa de Menandro en Pompeya (Italia).  Foto procedente de CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.

 

 

 

Los palacios de los emperadores en Roma estaban concebidos como grandes domus con multiplicidad de estancias, con toda clase de lujos en las decoraciones y en los materiales utilizados, con proporciones colosales en muchos casos, con jardines, bibliotecas, termas y otras dependencias privadas, etc.  De hecho, reciben el nombre de domus: la de Nerón era la domus Aurea, la de Augusto la domus Augustana, la de Tiberio la domus Tiberiana, la de Vespasiano la domus Flavia.  El complejo de las casas imperiales se sitúa en la colina del Palatino de Roma, entre el Foro romano y el Circo Máximo.

 

 

 

 

 

FUENTES:

- AA. VV.: Museo de Zaragoza.  Guía, Zaragoza, 2003

- CARCOPINO, Jerôme: La vida cotidiana en Roma en el apogeo del Imperio, Madrid, 1993

- CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua.  La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998

- PAOLI, Ugo Enrico: URBS.  La vida en la Roma Antigua, Barcelona, 1990